Esta obra de Emilio Carballido, ha sido un montaje de teatro y danza desde 1960, cuando Ana Sokolow la estrenara en el Palacio de Bellas Artes. Cincuenta años después, Amalia Viviana Basanta hace un nuevo montaje en el año del Bicentenario. Puedo decir sin temor a las críticas que esta puesta en escena es una producción impecable, susceptible de ser vista por todos los públicos, nacionales e internacionales. Doce escenas, de danza y teatro, en las que desde el mismo Hidalgo interpretado por el actor Froylán Cuenca, todos los personajes son arquetipos que representan a un sector social involucrado en la lucha de independencia. Viviana Basanta, crea una coreografía en la que habitan armoniosamente la danza y el teatro pero que no es la danza-teatro que vemos normalmente en los escenarios. Es el teatro sumado a la característica del trabajo de México en Movimiento, la fusión de el contemporáneo y el folklor estilizado tanto en la danza como en el vestuario y un excelente trabajo de iluminación creado por Roberto Gullén.