Este año el Festival de Danza «Soliloquios y diálogos bailados», del Centro Cultural Los Talleres, cumple 20 años. Es en este espacio donde pude apreciar la obra «Mona Lisa Madre Tierra», pieza de Oscar Ruvalcaba  que él mismo baila. El coreógrafo, está convencido de que «…la danza exige estar total y absolutamente en el instante.» y  así lo hace en esta interpretación.  Perséfone que es secuestrada por Hades, habita el inframundo durante seis meses para  regresar al lado de  Démeter (su madre) y traer con ella la primavera y la abundancia para los hombres; esta  divinidad mitológica es encarnada por el artista con un movimiento originado  desde la emoción. No es una danza  muscular, es totalmente orgánica, entendiendo por esto, que  es el espíritu del bailarín el que se refleja  a través del cuerpo. Oscar Ruvalcaba es así,  lleva a sus personajes  al extremo de la existencia, no importa si viene de un mito griego  o de una cantante de cabaret. Siempre se crea una entidad efímera a través del trance de la danza. Es la segunda vez que  tengo la oportunidad de ver esta pieza, y el efecto  ha sido el mismo, la intensidad interpretativa, crea un lazo empático en mi como espectadora que termina, unida  a Perséfone o Ruvalcaba en una misma emoción.