Texto Alejandra Monroy
Video Gustavo Lara-Equihua

La iluminación tenue, imágenes antiguas de personas en enaguas, calzones de manta y paliacates en la cabeza. Abajo a la derecha un escalera sobre la cual se encuentra una mujer, una madre. Arriba a la izquierda otra versión de esta mujer sin sus vestimentas tradicionales.
Sobre la escalera la mujer tradicional, da a luz a una serie de individuos que se alejan, parecen ser personas sin identidad, que ha renunciado a lo que son, pero llevan tatuadas sus raíces como marcas indelebles que irán a donde vayan; si, estarán ahí siempre determinando su manera de actuar.
David Barron es un coreógrafo que hemos visto ganar el Premio INBA – UAM y estar en la escena permanentemente, formando mas bailarines e interpretes capaces no solo de bailar el estilo característico que este coreógrafo tiene en su movimiento. Sino de hacer de los silencios los momentos climáticos de la obra, como sucede en «las sangres a corazón acrecentado» .
La iluminación diseñada también por Barrón, define los momentos del origen en tonos ámbar y los de el deseo de ser quienes no somos en azul, en general es una luz tenue. El uso del espacio no deja duda del oficio coreográfico, el movimiento es my particular y recuerda a la obra que Barrón bailara en el premio INBA UAM del 2010 «El Penúltimo la Tormenta».
Los compositores de la músicas son Krzysztof Tadeo y Joaquín López Chas quien también es el encargado de la edición musical, de este viaje a los orígenes de una cultura que se niega a morir.