Texto Alejandra Monroy
Video Gustavo Lara-Equihua

Y después……
Manuel Ballesteros con «NORTEarte», una fiesta, la fiesta del Meño, que develó una placa de 200 representaciones.
El espectáculo multisciplinario creado por Manuel Ballesteros es una pieza que no le pertenece a él, nos pertenece a todos los mexicanos que identificamos nuestra cultura para (seamos honestos), reírnos de nosotros mismos. No quiero decir que el Meño represente la identidad de todos en este país pero si del norte, es un hombre sonorense, con la ideología y los vicios existentes de frontera a frontera.
Por supuesto, siempre se agradece ver a un bailarín intérprete con el nivel y la versatilidad necesaria para hacer de lo extremadamente popular, una verdadera obra de arte.
Muchas felicidades a Ballesteros, por llegar a este momento de manera tan profesional y entregada, por crear un personaje desde el corazón y un espectáculo que el público no va a dejar morir.