Texto Alejandra Monroy

Video Gustavo Lara-Equihua
Anoche después de «What they are instead of», me di cuenta de los alcances que puede tener la danza sin dejar de serlo. Es una forma de llevar a escena una nueva comprensión del individuo. Al mirar la función se me ocurrió que esto es como la máxima occidentalización del yoga. El pranayama es el yoga de la respiración, es tomar el prana de aire, alimentarse de él. Cuando aparece una pareja, respirando al mismo ritmo, la misma intensidad y en permanente contacto físico se convierte en una sola. Gradinger – Schubot, ejecuta la representación de una pareja. Así nada mas, una pareja y su dinámica, su tránsito por la vida juntos, y lo que pasa en los momentos en que deja de respirar al unísono y entra el conflicto. Pero la decisión siempre es retomar el ritmo, para continuar siendo un solo ser. Están pegados, no hay fronteras y finalmente como dice el programa de mano, hay todo un discurso filosófico que corresponde a las inquietudes de nuestros días.
Habría que preguntar a los organizadores del festival, si fue una acción deliberada programarlos justamente después de «Lamb», porque bien podría ser la continuación en la línea de tiempo de la historia espiritual que nos presentó Lux Boreal.