Texto Alejandra Monroy
Video Gustavo Lara-Equihua

Fabián Gandini se planta en el escenario así, tal cual es, acompañado de Germán Cunese, dos pequeños personajes de cuerda, un papel de lija, un alfiler y una gelatina roja. Dicen que lo menos es más, que la simpleza es belleza y es así como se ve esta obra que podría ser desconcertante. Gandini comparte el proceso de lo que será el acto final. Así qué cámara en mano hace un circuito cerrado de la elaboración del trabajo. Después de una serie de maniobras hechas por el coreógrafo y Germán Cunese, llega el momento de la danza de Fabián y el pequeño efecto después de transitar por el proceso de una forma lúdica y en completa integración entre el público y los artistas, el intérprete hace su danza con el efecto previamente anunciado.
Esta es una obra sin secretos y usa elementos los tecnológicos para asegurararse de que no los haya.