Texto Alejandra Monroy

Video Gustavo Lara-Equihua

Cuatro bailarines, caminando, cuatro bailarines corriendo, cuatro bailarines interactuando, cuatro bailarines buscando ser el primero, cuatro bailarines siguiendo la Luz. «Gerundio» es la pieza que «La  Licuadora», Presentó el sábado 26  en el Parque Cultural de Valparaiso. Pantalones y sudaderas de diferentes colores, nada que pudiera distraer mucho la atención. Probablemente la caminata inicial sea muy larga para algunos, así me lo pareció, pero es completamente claro también que Chaverini utiliza este tiempo para marcar un ritmo en el espectador, como si quisiera que el que mira, respire al mismo ritmo de los intérpretes antes de cambiar de acción.

Consierando que el gerundio es una forma gramatical íntimamente relacionada con el aquí y el ahora,  me parece que hay que ver esta pieza coreográfica como una expresión minimal de la vida, no hay  elementos especiales para enriquecer el discurso, predomina  la composición coreográfica sobre la danza. La iluminación en esta pieza no tiene ninguna función de ambiente, es un personaje más, con el que el grupo dialoga así como cada quien dialoga con la vida y sus ciclos. Toda interpretación de «Gerundio» es  subjetiva, incluso podría tratarse solo de un ejercicio llevado a la escena, aunque claro está que es el ejercicio de un coreógrafo con oficio.  En este tipo de espectáculos suele haber polémicas pobre su valor como danza y la respuesta de los espectadores es un tanto ambigua, pero en esta ocasión, el coreógrafo consiguió un muy efusivo aplauso del público joven.