Texto Alejandra Monroy

Video Gustavo Lara-Equihua

En el 2011 Diego Vázquez estrenó una versión del ballet «Petrushka» para el  siglo XXI, es una trabajo dirigido al público infantil y  los asiduos a la danza contemporánea. Este año (2013) la pieza llegó al Palacio de Bellas Artes  y la diferencia con aquella presentación en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM, fue un público infantil que ya sabía que esperar. Vieron un espectáculo lúdico, divertido, formativo y en el cual podían tener la oportunidad de participar. 

La historia de este ballet, se desarrolla durante una feria y carnaval, en la cual  existe el espectáculo de un mago que posee tres muñecos que son Petrushka, el Moro y la Bailarina, son los  personajes de un triángulo  amoroso. El coreógrafo trabajó con una escenografía  móvil de gran tamaño, realizada por el arquitecto Oliver Layseca. Esta estructura, a pesar de sus dimensiones,  no reduce el foro, es indispensable para el desarrollo de la obra y sin embargo  no pasa por encima  de la danza, está en armonía  con  los bailarines y la iluminación.  Los vestuarios  son  adaptaciones  vistosas, coloridas y bien cuidadas, que coronan el  trabajo de Laleget Danza, compañía que sin duda apuesta tanto por la calidad de la propuesta artística como por la pulcritud de la producción y en este caso específico el trato inteligente para el público infantil.